Muestra Flores

Exposición en el Museo Luis Alberto Solari en Fray Bentos en el marco del II Congreso Nacional de Educación Artístico, inaugurada el viernes 5 de octubre.

Las flores, un elemento en común en la obra de las tres artistas, son abordadas e interpretadas en sus trabajos mediante distintas estrategias. Mascaró encuentra en ellas la fuerza y resiliencia para enfrentarse a las amenazas de la vida. Sus colores vivos y brillantes posibilitan en ella sostener la vida. La fotógrafa y artista de León por su parte, altera la artificialidad de las flores de plástico de un cementerio al sur de Francia, rescatando la intensidad luminosa de sus colores vibrantes como forma de reflexionar sobre la permanencia de las formas en la imagen, en tensión con lo efímero de la vida. Bunge, se detiene en el paralelismo antitético entre las flores y las estrellas del cielo destacando su correspondencia e invitándonos a contemplarlas como puntos luminosos en la tierra.
A través de estas tres obras se plantean distintos abordajes para interpretar-transitar la vida buscando escapar de las rigideces y representaciones directas que nos propone el hoy, sesgado por creencias, mandatos o violencias. Proyectar la vida desde su tonicidad y vivacidad, creer en la luminosidad de cada existencia, la nuestra, la del otrx, la de las flores.


Les Couleurs de la Mort
Natalia de León

Fotografía analógica en color, 80 x 80 cm (1 fotografías), 25 x  40 cm (2 fotografías), 2014

Les Couleurs de la Mort, son fotografías analógicas en color, de flores de un cementerio en Seignosse, Francia. Las flores elementos vivos en putrefacción, o artificiales también en vías de desaparición, resisten  el gris mármol de la muerte. La fotografía resiste también su muerte frente a la popularización de las imágenes y la postproducción, lucha por conservar su lenguaje capaz de la eternización de un instante, de probar la existencia de lo fotografiado.

Fue realizada en junio de 2014.


Gradiva

María Mascaró

Acrílico sobre tela, Dimensión total del cuadro 120 x 210 cm, 2023 - 2024

El pasado irrumpe en el presente. La artista se autorretrata observándose de niña a través de una fotografía en blanco y negro en la que no se le ven los pies ni las piernas por debajo de la rodilla. La imagen muestra a una niña inocente, sumisa e incompleta. Esta imagen la asocia con Gradiva, la "mujer que camina" del libro de Wilhelm Jensen. La figura mitológica Gradiva, con su pie levantado, revela otra verdad y desafía el relato oficial.

Mascaró enfrenta sus miedos y se reconstruye, pintando los pies y las piernas que le faltan para poder pararse firme y enfrentar la niñez que le fue arrebatada. Detrás del verde oscuro del fondo de la pintura, emergen palabras ocultas y privadas que, a través del arte, rompen el silencio y se transforman en flores resilientes, vibrantes, brillantes y ¡vivas!


Estrellas Terrestres

Catalina Bunge

Fotografía digital intervenida, Impresión fotográfica, 55 x 64 cm (2 fotografías), 18 x 25 cm (4 fotografías), 2023/24

Ver video de las obras: https://vimeo.com/903276655?share=copy


Desacreditar la mirada moderna, deshacer los pasos de la ilustración y su legado para volver a saberes ancestrales buscando reafirmar una complicidad y horizontalidad con otras formas de vida. "Cada planta es una estrella terrestre [...]” afirmó Paracelso en el s.xv acortando las distancias entre el cielo y la tierra, entre el infinito y el aquí. ¿Qué sucedería si tenemos a nuestro alcance toda esa magia y energía divina de los astros? ¿Qué sucedería con nuestras conciencias si supiéramos que en la vulnerabilidad de las flores yace nuestra negligencia?

Fotografías de flores que habitan el entorno agreste son intervenidas con minúsculos orificios, imperceptibles al ojo, pero lo suficientemente profundos para que la luz atraviese el papel fotográfico. Al colocar las fotografías a contraluz, la luz solar atraviesa el papel haciendo que los orificios -y las flores- brillan como estrellas.